Enlazando los caminos, a los que dispusimos en las arbitradas caminatas de la vida...Nadie se para a mirar a nadie, nadie piensa o medita ya...No hay caminantes dispuestos a contemplar los fabulosos parajes, que nos regala la vida cotidiana...Hemos, tristemente, dejado de comunicarnos a pasar solo a un triste y vergonzante dialogo: -Hey
Por ese motivo...mi dulce salado mar...junto con la Luna...y los tres quedamos a hablar.