Aprendo a sonreir....
Y hago mi sonrisa
tan discreta y sutil como tu encanto.
Tú ser irradiará más hondo encanto
si nunca en gesto rudo se precisa.
En triunfo o en dolor, tras indecisa
sombra clausura mi secreto santo,
que sólo tú eres digno de mi llanto
y sólo tú comprenderás mi risa.
Verás la vida de mi querer sumisa
si sabes sonreir; tiende al quebranto
y al triunfo la piedad de tu sonrisa.
Y nadie sepa, al descifrar mi encanto,
si soy ella .... Un llanto que se alegra en risa,
o es una risa desmayada en llanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario