En cualquier mundo y en cualquier parte estaré.
Como las columnas de la antigua Grecia permanecen.
Aunque rotas, no perecen, mi amistad a ellas se parecen.
Porque yo estaré hay para ti, no lo dudes ni un momento.
No te importe el tiempo o el momento.
Solo búscame cuando lo necesites desde adentro.
Porque entonces me encontraras como siempre.
Para ti, para quererte o para sostenerte.
Porque la amistad es algo que va más allá.
Porque es una de las mejores cosas que tiene este mundo.
Una fortaleza enorme, un puente continuo y profundo.
Eso es la amistad, problemas solucionables sin más.
Momentos dispersos quizás, pero pronto se suelen aclarar.
Es como un rio que desemboca en el mar.
Para hacerse más grande y no acabarse jamás.
Que la tuya es importante.
Y ahora es amistad en singular.
Pero puede convertirse en plural.
E iluminar con luz propia ese fondo de mar.
Que los hilos se rompen, pues se vuelven a coser.
Siempre que quede un remiendo que se pueda remendar.
Hay que coser y renovar la amistad.
Que esta vida son dos días.
Y no se sabe cuándo se va a terminar.
Que no se ponga fin a la amistad.
Que es un puente que no tiene final.
Que a veces se tambalea.
Pero con cariño permanece en su lugar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario