Sabes que tú eres mi pensamiento constante, inquietante, incesante, todo el día das vueltas en mi cabeza sin parar.
Todo el tiempo me traes distraída, desconcentrada, soñando despierta, con el corazón palpitando a mil por segundo.
Eres un mar de emociones que recorre mi alma entera y todo mi ser, un terremoto vibrando en mi cuerpo, un loco torbellino que inquieta mi intimidad. Pensarte es un verdadero deleite, tu voz en mi cabeza es la que penetra sin siquiera tocarme, mis manos profanan mis adentros imaginando que eres tú.
Cerrando mis ojos, frotándo y mordiendo mis labios me llevas ciegamente hacia a ti, a ese lugar lleno de sueños, fantasías, perversiones y deseos que tantas veces fue testigo de nuestros inigualables momentos. Me tiembla el cuerpo, gemidos entrecortados se me escapan, mis dedos se humedecen de ti. Sabes que eres y siempre serás mi dueño, que me haces presa de ti, adicta a tu piel, cautiva de tu voz, deseosa de tus labios, amante de tus azotes, cautiva de tus embestidas, presa de tu hombría...
No hay comentarios:
Publicar un comentario